El Centro de Diálisis Aguamarina recibe pacientes en diálisis de toda la provincia de Cardenal Caro, quienes por su condición de salud representan una población de alto riesgo en caso de contagiarse de COVID-19. Por esa razón, el centro ha tomado medidas de prevención extremas para evitar contagios.

De acuerdo con la Sociedad Chilena de Nefrología, para los pacientes en diálisis o con enfermedades renales “la infección por COVID-19 presenta desafíos particulares (…) son vulnerables a la infección y pueden presentar mayores variaciones en los síntomas clínicos y mayor letalidad que la población general”. Debido a que estos pacientes están en constante tratamiento, el riesgo aumenta tanto para los pacientes, como para sus familias y los profesionales que los atienden. Y es así, que desde el inicio de la pandemia, los centros de diálisis han extremado las medidas de prevención para cuidar a estos pacientes.

Lo mismo sucede con el Centro de Diálisis Aguamarina de Pichilemu, el único de su tipo en toda la provincia de Cardenal Caro, que recibe pacientes de Navidad, Litueche, La Estrella, Bucalemu y Paredones, entre otros. “La pandemia la hemos vivido de una forma bastante compleja, ya que los pacientes de diálisis son una población muy vulnerable. Tienen un 4,8 por ciento de mayor mortalidad que una persona normal” señala Andrea Salgado Avila, enfermera coordinadora del Centro de Diálisis, quien da cuenta de todas las medidas que el recinto ha tomado durante la pandemia.

De acuerdo con la profesional, se creó un triaje al ingreso del centro, donde reciben a los pacientes recién llegados. Allí, se realiza una sanitización de zapatos, manos y de los visores que utilizan los usuarios, tanto los que llegan en el vehículo de la institución, como los que lo hacen por sus propios medios. Luego se buscan indicios de contagio en los pacientes, mediante preguntas y la medición de su temperatura corporal.

Los pacientes que salen, lo hacen por otro sector de modo que no tengan contacto entre ellos, pues el aislamiento social es una de las medidas primordiales de Aguamarina. “Luego el paciente entra a la sala de hemodiálisis, donde está su puesto y cada paciente está separado por biombos de policarbonato los cuales son lavables, se desinfectan cada vez que se cambia de paciente” señala la enfermera sobre los recién ingresados, quienes desde que se les pesa hasta que son llevados a su lugar, están separados de cualquier otra persona.

Capacitaciones

El COVID-19 es un virus del que todavía se está aprendiendo, por lo tanto cada día hay información nueva que los profesionales de la salud deben poner en práctica en relación con el tratamiento y cuidado de sus pacientes. En el Centro de Diálisis los profesionales reciben capacitación constante y, a su vez, educan a sus pacientes y familiares con el fin de prevenir la enfermedad.

“Hemos realizado diferentes educaciones vía Zoom con los pacientes y familiares (…) un día antes que el paciente venga a dializarse se le hace una llamada telefónica en busca de signos y síntomas” señala Andrea Salgado. “Estamos en contantes capacitaciones, dentro del centro de diálisis, todos los profesionales por la Sociedad de Nefrología estamos semanalmente dando reportes e informes sobre nuestros pacientes”.

La comuna de Navidad es la que registra mayor número de contagios dentro de la provincia, por lo que el turno encargado de atender a los pacientes que provienen de allí debe ser en extremo cuidadoso. “Actualmente no tenemos ningún paciente contagiado, lo cual ha sido un trabajo enorme como equipo”, sostiene Salgado.

Horario

El horario de atención del Centro de Diálisis Aguamarina es de lunes a sábado desde las 6 de la mañana hasta las 5 y media de la tarde. Trabajan en dos turnos, actualmente, pero en caso de presentar por lo menos un paciente contagiado de COVID-19, se creará un tercer turno para la atención de este.

El centro se ubica en Avenida Millaco 1008.